Medios de Inglaterra dieron a conocer una conmovedora historia en medio de la crisis por la pandemia del coronavirus, al informar que una bebé de seis meses dejó el confinamiento en el hospital tras superar la enfermedad y una operación a corazón abierto. Tal fue el impacto que fue aplaudida por el personal médico.

Su nombre es Erin Bates y nació a fines de octubre pasado. En ese entonces, los médicos la diagnosticaron con una enfermedad llamada Tetralogía de Fallots, la cual es una cardiopatía congénita que se caracteriza por presentar estrechez de la arteria pulmonar, disminuyendo el flujo normal de sangre.

También puede presentar válvula pulmonar pequeña, cabalgamiento aórtico (aorta está desviada hacia el lado derecho del corazón), comunicación interventricular (abertura en el tabique ventricular) e hipertrofia del ventrículo derecho.

Es por eso que, en noviembre pasado, tuvo que ser operada de la tráquea, situación que pasó sin mayores inconvenientes.

No obstante, en enero pasado los médicos indicaron a la familia que deberían realizar otra cirugía, la cual era de mayor complejidad: una operación a corazón abierto.

Según detalla BBC, la pequeña sobrevivió a este procedimiento rompiendo todos los pronósticos, lo que generó bastante asombro en el personal del hospital Alder Hey Children’s de Liverpool.

Todo parecía ir bien encaminado, sin embargo, en abril pasado la menor de edad comenzó a evidenciar severos problemas respiratorios, lo que alertó al personal y la familia.

Erin Bates
Erin Bates

Fue por eso que le realizaron el test del coronavirus y, lamentablemente, se confirmó la peor noticia: Erin se había contagiado de la enfermedad.

“Al parecer, cuando estaba recuperándose de la segunda operación, alguien trajo el virus al hospital. Los médicos le hicieron la prueba de coronavirus porque algo no andaba bien”, indicó su padre, Wayne Bates.

Fue así como la bebé tuvo que volver a la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital. Si bien el pronóstico nuevamente era reservado, otra vez hubo un final feliz.

Esto se debió a que con el paso de los días Erin fue mostrando avances bastante positivos en su cuadro clínico y, finalmente, el pasado 24 de abril fue sacada del confinamiento.

“Erin ha superado el virus, lo que es una esperanza para personas con enfermedades previas, porque ella las tenía”, sostuvo Wayne.

Tan notable fue el hecho que la menor salió de la UCI entre aplausos del personal médico. Sin ir más lejos, muchos sostuvieron que nunca habían visto una recuperación de ese tipo en sus vidas.

Si bien la bebé salió de aquella sección del hospital, por el momento continúa en reposo en el lugar, a la espera de los chequeos propios de su afección cardíaca.

Ante esto, el padre de la niña aprovechó de hacer un llamado a las personas que “aún no toman en serio esta enfermedad”.

“Nosotros comenzamos a aplicar medidas antes de que fueran oficiales, precisamente por nuestra hija. Hay que tener cuidado con esta enfermedad, porque puede ponerse muy grave si no hay prevención”, expresó.

 

Fuente: biobiochile.cl